2007-11-30

la historia de las Galerías de Punta Begoña

Galerías de Punta Begoña
1918. Atxekolandeta, 17


La galería frente a Punta de Begoña se realizó como contención de la ladera de Arriluze dentro del jardín de la casa de Horacio Echevarrieta. Esta mansión costó en su día 470.000 pts y fue vendida en 1976 por la familia a una constructora por 93 millones de pesetas.
El proyecto inicial de la vivienda es de 1910 y al igual que las reformas de 1911 y 1913 fueron firmadas por el arquitecto Gregorio de Ibarreche. Sin embargo, la galería (diciembre de 1918) y una posterior ampliación de la casa fueron encargadas a R. Bastida.
Pese a que la vivienda ha desaparecido, no ha ocurrido los mismo con las galerías, que se conservan en su estructura fundamental. En general, puede dividirse en cuatro tramos. El primero, frente al muelle de Arriluce, presenta una línea de siete columnas situadas de cuatro en cuatro metros culminadas con una rotonda circular. La anchura interior de este tramo, adaptándose a la configuración del terreno, forma un rectángulo de unos ocho metros de profundidad. Las columnas van sobre plinto, tienen fuste liso y capiteles sencillos y en la base una balaustrada de piedra. La cubierta se resuelve con una plazoleta-mirador circundada de balaustrada, que debido a los desniveles del terreno necesitó de un tramo de escaleras para comunicar con el jardín de la casa.

El segundo tramo es el más largo y sinuoso. No se trataba de una galería abierta sino de un gran mirador acristalado con bastidores de cuatro hojas: rectangulares en la parte baja y arqueados en la superior. El remate se hace en balaustrada que enlaza con la línea de la anterior. La anchura interna llega hasta algo más de cuatro metros en algunas partes, necesitando una fila de pilares interiores, pero en su mayor parte es muy escasa e inexistente.
El tramo más cercano a las escaleras de Atxekolandeta vuelve a una solución similar a la de Arriluce: galería porticada y adintelada sobre columnas y balaustrada de piedra, incluso con parecidos motivos decorativos. Sin embargo, se diferencian en que no existen piso intermedio. Es el tramo de mayor profundidad, llegando en gran parte del espacio a las cuatro filas de columnas inferiores, lo que posibilitó su utilización como una zona de recreo familiar con la habilitación de una espaciosa habitación-salón de baile
Por su situación geográfica y paisajística es un elemento muy interesante y está incluido entre los monumentos protegidos del municipio.

Obra del arquitecto Ricardo Bastida. Las Galerías de Punta Begoña son en realidad los muros de contención de la finca de Horacio Echevarrieta, hoy desaparecida, y que ocupaba los terrenos donde hoy se levanta la urbanización Punta Begoña.

Horacio Echevarrieta Maruri (1870-1963)
Heredó de su padre, Cosme, una de las mayores fortunas de Vizcaya, amasada en un par de décadas a base de la actividad extractiva minera y la especulación de terrenos. De ideología republicana, se dedicó a la política en los primeros años como representante de la unión de republicanos y socialistas en las cortes de Madrid. Aunque abandonó pronto la política activa, sus empresas se cimentaron bajo el amparo de los distintos gobernantes del Estado, siendo considerado en su época como una de las personas más influyentes del país.

Tuvo, empresas mineras, y negocios en los sectores naviero, cementero, eléctrico e inmobiliario. Adquirió los Astilleros de Cádiz, desde donde se construyeron todo tipo de barcos, el mas conocido, el buque escuela “Juan Sebastián Elcano”. Urbanizó la Gran Vía de Madrid, quizás su mejor inversión, donde construyó la Casa de la Prensa. Cofundó el Ferrocarril Metropolitano de Barcelona, del que fue presidente. Fue uno de los primeros impulsores de las líneas aéreas españolas Iberia, entre otras muchas iniciativas.

Su fortuna ascendió como la espuma en los años 20 si bien los cambios de gobierno, la guerra civil, la situación política en el país y algunas inversiones muy arriesgadas propiciaron su decadencia, aunque nunca dejó de luchar en su vida empresarial. Siguió activo hasta su muerte, a los 92 años.

Fuente: Oficina de Turismo de Getxo

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Para galerías que arreglar estas:

http://dequevan.blogspot.com/2007/10/algorta-getxo-bizkaia-villamonte.html

Soluciónelo por favor.

nonpossumus dijo...

Don Imanol, con todo respeto le sugiero que añada al final la fuente única de donde ha obtenido todos los datos sobre Horacio Echevarrieta.
Es la forma decente de hacer las cosas.
Saludos cordiales.

Anónimo dijo...

Es una vergüenza que siendo estas galerías propiedad del ayuntamiento estén en semejante estado de ruina. Como bien dice el señor Landa se trata de una parte importante de nuestro patrimonio y como tal debería de ser restaurado. Estas galerías fueron confiscadas de su propietario en los años 70 por el PNV de Getxo sin ninguna explicación pertinente y además se le exigió una cantidad importante de dinero para su restauración. Más de 30 años después las galerías se encuentran en estado de ruina a pesar del dinero que se exigió al particular para su reparación.

Espainiako Ekonomia Historia XX. mendean dijo...

tesis doctoral, publicación libro, biografía de Horacio Echevarieta -Pablo Díaz Morlán, Vecino del pueblo
Alcalde, ahí tienes un libro para leer.

Espainiako Ekonomia Historia XX. mendean dijo...

Alcalde, Pablo Díaz Morlán, nativo del pueblo (Algorta) hizo una tesis doctoral y publícó un gran libro biográfico sobre Horacio Echevarrieta que es de lectura más que recomendable.
Salud
Ernesto

Imanol Landa dijo...

Gracias por tu sugerencia Ernesto. Tomo nota. Un saludo.

Agustín Sardón dijo...

Lo lamentable de este asunto no es que las galerías de Punta Begoña estén como están. Yo las prefiero así que convertidas en un hotel de mal gusto, hortera y de pijolandia.

Lo lamentable de este asunto es que hoy no existe el palacio que en otros tiempos se situaba sobre esas galerías. ¿Por qué? Por lo de siempre, porque alguien quiso hacer negocio.

Al menos nos queda Igeretxe. Por cierto si esto fuese América tendríamos una película de nuestro ciudadano Kane, quizá un museo histórico, una leyenda o algo. Y eso podría suponer algún reclamo turístico mejor que un hotel megalómano. Que la economía no tiene por qué estar reñida con el romanticismo y el buen gusto.