2009-09-07

“Euskal musika: 25 urte”. Folk jaialdiaren amaiera zoragarria

Frente a quienes pretenden trasladar la imagen distorsionada de una cultura euskaldun localista y endogámica, enfrentada a la supuesta visión amplia y universal de alternativas mayoritarias y de masas, aquellos/as que ayer pudimos disfrutar del concierto ofrecido en Areeta por la relación de músicos englobados bajo la fórmula “Euskal musika: 25 urte”, pudimos constatar, una vez más, la realidad gozosa de la diversidad de propuestas musicales y artísticas que surgen de una cultura deseosa de abrirse a las realidades más cercanas y a las más lejanas, así como de interrelacionarse con el mundo y sus nuevas tendencias, consciente de que, desde su condición humilde, tiene también mucho que aportar al mosaico de las culturas del mundo.

Horrela ikusi nuen ni behintzat. Kontzertua gozada bat izan zen. Oreka TX, Mikel Urdangarin, GOSE taldea, Niko Etxart, Maddi Oihenart eta Oskorri, orden horretan, aritu ziren eszenatokian, bakoitzak lau abesti eskaintzen zituelarik, azkena hurrengo musikariaren partehartzearekin, horrela trantsizio bigun eta original bat antolatuz.

Ez nuen GOSE taldea ezagutzen eta sorpresa positiboa izan zen niretzat. Eskertzekoa benetan, gure panorama musikaleko testuinguruan, aurkezten duten proposamen originala, berritzaile eta sortzailea. Nabaritzen zaien indarra eta ilusioa kontagiatzen denekoa da, batez be euren liderrarena, Ines Osinaga. Kontutan hartzeko benetan.

Oreka TX, demostró una vez más que la música no tiene más límites que los propios prejuicios de cada uno, exhibiendo en imágenes y en sonidos un mestizaje con sonidos africanos, indios y de otros lugares lejanos de nuestra aldea global, más que interesante por lo atractivo y por el mensaje subliminal que subyace en su propuesta musical: no somos tan diferentes.

Ze esango dut, Mikel Urdangarineri buruz, nire debilitatea Ruper Ordorikarekin batera; melodías íntimas que acarician, letras cuidadas, una magnífica banda a su lado y una apuesta por los mensajes y contenidos que llegan y que duelen acá en lo blando, como decía la canción. Hezurrak, aurkeztu zigun bere azken diskaren lehenengo abestia, horren adibide garbia izan daiteke.

Hablando de debilidades, Zuberoa, gure iparraldeko herrialdea, no podía faltar en Getxo cuando de música se trata, no en vano en Getxo tenemos un vínculo y un compromiso directo con iparralde en general que pasa desde nuestro acuerdo de amistad con Angelu en el ámbito deportivo, hasta la semana de iparralde que cada dos años organizamos en torno a la cultura en general de los herrialdes hermanos del norte. Y no falto, en boca de Niko Etxart y de Maddi Ohienart. Ambos consiguieron con su música y sus voces unir una vez más Iparralde y Getxo superando las barreras mentales y los reduccionismos de quienes pretenden constreñir el espacio vasco a la Comunidad Autónoma. (Por cierto, al escuchar al de Altzürükü, me vino a la cabeza la imputación trasladada en pleno por algún concejal "progresista" en su momento, de que dábamos dinero para la cultura en Francia, al hablar de las ayudas de Udalbide para la cultura vasca en iparralde. Y estos se supone que son los progresistas, ciudadanos del mundo que superan fronteras, frente a nosotros los aldeanos ombliguistas y separatistas, ¡qué paradoja!. Y que decir de los populares getxoztarras que, sin ningún rubor, afirman una y otra vez en público que, si por ellos fuera, se cargarían el presupuesto que Getxo asigna a la cultura vasca y al euskara).
Finalmente Oskorri, su cuarta intervención en el festival de Folk de Getxo, se desarrolló en torno a su propuesta clásica, de siempre y con la calidad también de siempre.

En definitiva, dos horas y media de música, de diversidad, de creatividad, de magníficas y evocadoras imágenes (todos actuaron con una pantalla de fondo en la que se sucedían las imágenes), de recuerdos, de viajes por el mundo desde Euskadi, dee satisfacción en definitiva, que supusieron el digno colofón a este 25 aniversario del Festival Internacional de Folk de Getxo.

Un detalle final. Se oyeron en el concierto alusiones al 25 aniversario del festival y con ellas los agradecimientos correspondientes, que siempre son de agradecer por merecidos. A lo largo de estos días no he oído, sin embargo, en ningún medio, reconocimiento expreso alguno hacia quienes desde hace 25 años vienen apostando, desde la institución municipal, desde quienes deciden las prioridades presupuestarias y con ellas las posibilidades reales de actuación, esto es, desde el propio gobierno del Ayuntamiento de Getxo, por el gran festival de las músicas del mundo que hoy constituye el Festival Internacional de Folk.

No es casualidad que sea Getxo el municipio en el que esta propuesta más y mejor ha fraguado, como no es casualidad que nuestra cultura y nuestra música hayan tenido siempre un lugar destacado en el festival. Ambas realidades son expresión clara de una apuesta clara, constante, duradera y firme por la diversidad cultural y por la presencia en el contexto general de las culturas del mundo de la nuestra propia. Y que conste que no va por mí, que no soy sino el último en recoger un testigo que viene de atrás, desde hace 25 años nada más y nada menos, pero creo que es de justicia reconocer también el valor de la decisión y de la apuesta política por la cultura de tantos Alcaldes y concejales del Ayuntamiento de Getxo.