2009-09-11

Folk e interculturalidad






El Festival Internacional de Folk de Getxo, además del referente básico en Euskadi de las músicas del mundo, se ha erigido en los últimos años en punto de encuentro entre las distintas culturas y colectivos que convivimos en nuestro país municipio, fruto del proceso de inmigración constatado en los últimos tiempos.

El sábado previo al cierre del festival, me acerqué a las distintas iniciativas que, en este sentido y relacionadas con diversas temáticas, tuvieron presencia en el amplio espacio del festival destinado el efecto, para conocer de primera mano sus impresiones.

Estuvimos por tanto con el Director de Radio Candela que me explicó el objetivo último de una radio hecha por inmigrantes para que todos/as seamos coparticipes de una realidad común como es la que compartimos con ellos/as todos los días. Por cierto magnífica la idea del taller de radio para los jóvenes, que pudieron disfrutar de la adrenalina de las ondas en directo en el stan que habilitaron cerca de la gran carpa.

Mientras me informaba de Radio Candela, escuchaba de fondo como en la carpa contigua se desarrollaba el curso expres de euskara en cinco mociones, una buena iniciativa del Servicio municipal de euskara para acercar, en clave de humor, nuestra lengua a los nuevos getxoztarras y a quien quisiera divertirse un rato escuchando a dos estupendos maizu-actores que enredaban a varios "voluntarios" con preguntas sencillas y divertidas.

Mas seria resultó la entrevista con Harresiak Apurtuz en su caseta de Ibaiondo. Estuve con su presidente, un chileno afincado desde hace varias décadas en Bermeo, que tuvo que dejar su país con la llegada de la dictadura del Sr. Pinochet y que aún no había perdido su acento dulce sudamericano. Estaban preocupados con el proyecto de ley que sobre la nueva ley de extranjería se esta tramitando en las Cortes Generales española por el gobierno socialista, no les gustaba por su carácter restrictivo y limitador de derechos. Tampoco al grupo del EAJ-PNV en el Congreso le gusta el referido proyecto, según él mismo me trasladó.

Finalmente y con riesgo de recibir algún golpe de los cabezudos que circulaban por la plaza Santa Eugenia, me acerqúe con Urtzi, el técnico de inmigración y dos de los jóvenes del taller de radio al comedor que en las dependencias de la Iglesia San José de Romo, se había habilitado para atender a los musulmanes inmersos en el Ramadan. Una magnífica expresión de colaboración entre la parroquia y el colectivo musulman que resultó un gran éxito por la afluencia de personas que se acercaron a degustar té, dátiles y las comidas propias del magreb en las horas y condiciones exigidas en esta época tan especial para los musulmanes de todas las nacionalidades.

Puede por tanto compartir mesa y mantel con ellos y con el Iman de la mezquita de Bilbao que agradeció la colaboración del Ayuntamiento en esta iniciativa. No obstante el más agradecido fuí yo mismo que pude conocer de primera mano la realidad de una práctica religiosa sobre la que penden demasiados prejuicios y estereotipos. (Por cierto, varios de ellos me agradecieron que ese mismo día actuara la magnífica banda de música llegada del Magreb que actuó en la carpa).

Mención especial merecen Fátima, su marido Omer y todos los voluntarios/as que trabajaron en la iniciativa y que la hicieron posible. Para ellos y para la parroquia San José de Romo, mi reconocimiento y ánimos para continuar con estas iniciativas.

Así acabamos un tarde enriquecedora en la que nos empamamos de diversidad, culturas, nuevas experiencias y sobre todo del contacto personal, que es el que más y mejor queda, con personas que trabajan en favor de la interculturalidad, de la diversidad y de la mejor convivencia entre todos/as.