2011-02-05

Acto de reconocimiento a las víctimas de la guerra civil, de anteriores enfrentamientos civiles y del franquismo de Getxo





Agintariok, Zinegotziak, etorri zareten guztioi, egun on eta ongi etorriak izan zaitezte, Gerra zibila, horren aurreko gatazka zibilen eta frankismoaren Getxoko biktimak oroitarazteko antolatu dugun ekitaldi xume honetara.

Hoy, en esta preciosa mañana de febrero y ante la mar que baña nuestras costas y que siempre nos evoca e incita a la reflexión, tengo el honor de dirigirme a vosotros y vosotras embargado por un doble sentimiento.

Por un lado, con la emoción de contemplar los rostros de los hombres y mujeres que estáis presentes en nombre y representación de todos los que vivieron la tragedia de la guerra y el triste y oscuro régimen franquista posterior, y por otro, con la tristeza de recordar a los ausentes, a los que ya no pueden compartir con nosotros este humilde acto de reconocimiento, pero que, sin embargo permanecen sin duda en nuestro pensamiento.

Porque hoy volvemos la vista atrás en la historia reciente de nuestro pueblo para dar comienzo al largo camino que aún nos queda por transitar en el objetivo de recuperar y mantener viva la memoria de aquellos/as vecinos/as getxotarras que sufrieron y padecieron, la que sin duda se erige en la contienda social más amarga y dolorosa del siglo XX y su desgraciada desembocadura en la larga y oscura dictadura franquista.

Lauaxetak, idazle bizkaitar gogoratua, bere bizitzaren azken momentuetan oroimena zuen aldarri eta “Azken oyua” izenpean idatzitako bertsoan, argi eta garbi zera eskatu zigun: “erri zintzo-onenak zaindu dagiala/ il ginenon atsa, il ginenon ala”

Gracias a Dios, todavía hoy tenemos entre nosotros y ante nosotros a vecinos/as que dan testimonio del dolor y del sufrimiento derivado de la realidad de una guerra cruenta provocada por el levantamiento militar contra la Republica legalmente establecida. Una contienda incivil en la que la muerte, los fusilamientos, la cárcel y exilio fueron sus constantes.

De igual manera, la dictadura en la que desembocó la misma, además de secuestrar la libertad y asentarse en la vulneración de los principios democráticos básicos, fundamentó su permanencia en el tiempo en la violencia, la represión, la vulneración sistemática de los derechos fundamentales de las personas, y en la extensión del terrible manto del miedo y del silencio que todo lo cubría.

Gaur, gerra hasi zenetik, 75 urte igaro direnean eta berriz ere demokrazia ezarri zenetik, hiru hamarkadak bete direnean, justizia historikoko kontua da gure historiako gertaera beltz eta mingarri horien eta baita aurrekoen biktimen errealitatea ahanzturaren zulotik ateratzea.

Hoy, 75 años después del inicio de la guerra y transcurridas tres décadas desde el advenimiento de la democracia, entendemos por tanto necesario, por justicia histórica, no dejar en el olvido la realidad de las víctimas de estos negros y dolorosos episodios de nuestra historia y con ellos también de todos los episodios anteriores de idéntica naturaleza.

Por todo ello y mediante esta escultura, Oroimenaren Liburua- El Libro de la Memoria, queremos ofrecer un reconocimiento público de respeto, de recuerdo y de sentido homenaje a todos cuantos sufrieron una guerra que sembró la muerte y la destrucción en ambos lados de la contienda y a quienes, en circunstancias históricas extremas y desde el ostracismo de los perdedores, lo dieron todo, hasta la vida, por Euskadi, por la libertad y por la democracia, confiriendo a las generaciones presentes y futuras un legado de resistencia, dignidad y confianza en nuestro pueblo que ha quedado impreso para siempre en nuestra historia.

Gizon-emakumeen belaunaldi haiek orainaldiko eta etorkizuneko belaunaldiei erresistentziaren, duhintasunaren eta gure herriarekiko konfiantzaren ondarea utzi zioten, gure historian betiko itsatsita geratu dena.

Y lo hacemos hoy sin rencores ni odios estériles y destructivos. Lo dijo nuestro Alcalde de Getxo y Lehendakari de los primeros gobiernos plurales de concentración de Euskadi, José Antonio Aguirre en mayo del 60 tras más de 20 años de exilio: “maldito aquel que tenga odio en su corazón porque ese no será sino un elemento de destrucción y nosotros no queremos destruir, nosotros queremos unir para construir.”

Recogiendo este espíritu, impulsamos por tanto esta iniciativa, en clave de acuerdo y consenso entre todos/as, en clave de reconciliación y concordia, desde el convencimiento de que, este reconocimiento y homenaje debe servir para que episodios históricos como los señalados no se repitan nunca más, así como para coadyuvar en la conformación de una nueva sociedad en la que el respeto a los derechos humanos, la libertad, la solidaridad y la cultura de la paz y de la convivencia se erijan en los pilares básicos de su desarrollo presente y futuro.

Este es nuestro objetivo y este va a ser nuestro empeño.

Beraz, biktima guztienganako gure agurra eta ohorea.

Eskerrik asko.



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