2012-02-06

Andrés Isasi Musika Eskola. La melodía que comenzó a sonar hace 25 años



Poco que añadir al magnífico artículo que recientemente publicó DEIA sobre nuestra Musika Eskola, con ocasión de su 25 aniversario. Un proyecto con trayectoria y con prestigio, liderado por magníficos profesionales con Joxean LLorente a la cabeza, y avalado por la sobresaliente valoración que de su funcionamiento y resultados trasladan todos los años sus alumnos/as. Una Musika Eskola que ya proyecta su extensión a Algorta en el nuevo equipamiento en construcción con el nuevo Getxo Antzokia. Zorionak eta aurrera!


"La historia de la escuela de música Andrés Isasi de Getxo echó a andar con 300 alumnos; ahora, 950 músicos mantienen el compás de este proyecto

Deia
Marta Hernández - Domingo, 5 de Febrero de 2012

La historia de la escuela de música Andrés Isasi comenzó hace 25 años. Pero sus cimientos suenan desde mucho antes. Contar la vida de la escuela es hablar de su edificio. De esa casa social construida en 1929 por los arquitectos Bilbao e Imaz -en la que se empezaron a hacer los primeros cine fórum de Bizkaia-, que en la Guerra Civil sirvió de parroquia -porque las bombas destruyeron la contigua iglesia de Las Mercedes-, que se convirtió en conservatorio y finalmente en escuela. De eso hace un cuarto de siglo. Ha sobrevivido a incendios y hasta un intento de derribo; y ahora su futuro apunta al nuevo Getxo Antzokia.

Joxean Llorente, director del centro de música Andrés Isasi, habla con pasión de la escuela, de la enseñanza, de la música, de sus alumnos. Lo vio nacer en 1986 y desde 1995 lo dirige. "Al principio estábamos 15 o 16 personas trabajando, no estábamos más. Y teníamos unos 300 alumnos", recupera los tiempos pretéritos. "Ahora tenemos más de 950 alumnos y estamos 41 entre administración, profesorado... Y todos en esta casa, hay momentos en los que esto explota. Con el nuevo equipamiento del Getxo Antzokia va a ser una gozada", avanza. La sonrisa invade continuamente a Llorente al repasar la historia de la escuela, que puede presumir de tener matriculadas a personas de ¡85 años!, "amamas que cantan en un corito", apunta Llorente. "Nosotros empezamos enseñando solfeo, coral, piano, violín, guitarra, flauta y acordeón. Luego fuimos creciendo e incorporando especialidades a lo largo del tiempo", asegura, para pasar a continuación a enumerar de carrerilla: "Tenemos todas las que están en la orquesta, menos el arpa: violín, contrabajo, viola, violoncello, flauta, clarinete, oboe, fagot, saxofón, trompa, trompeta, tuba, trombón, piano, guitarra, acordeón, txistu, trikitixa, alboka, pandero y percusión tradicional. Y más tarde incorporamos la musicoterapia, una disciplina con la que hiperactivos, síndromes de down o autistas pueden mejorar su calidad de vida. Solo Arrasate la tenía en su día, la incorporamos nosotros y hoy ya hay muchas con ello".

Así, estos 25 años han sido un despegar y volar alto para la escuela musical, al mejor ritmo posible. En total, son más de 8.000 personas las que han pasado por este centro y se ha superado la treintena de alumnos que han decidido hacer de la música su modo de vida; ya sea como profesionales en una orquesta, profesores o investigadores. Pero hubo un tiempo en el que la melodía que se tocaba en Getxo solo podía estar encaminada al ámbito profesional, a los focos y los aplausos de élite. "Hasta 1992 era un conservatorio, no una escuela. Es entonces cuando cambió el modelo de enseñanza. En los años noventa con la LOGSE se invitó a los ayuntamientos a reflexionar sobre qué se estaba haciendo con la educación musical. Porque el anterior plan, el del 66, estaba dirigido a proporcionar profesionales de la música, pero los datos te dan que menos del 1% que toca algún instrumento quiere ser profesional de la música. Y en los años noventa, desde el Gobierno vasco se fijaron en el modelo alemán de Baviera y encontraron lo que es el modelo de la escuela de música, que propone que los vecinos, principalmente, que quieren hacer de la música un elemento que les enriquezca personal y socialmente puedan encontrar un lugar en el que hacerlo. Y así en 1992 el Gobierno vasco publicó el decreto de escuelas de música", explica el director del centro getxotarra.

En continuo crecimiento

Ha sido tan grande el caminar de la escuela Andrés Isasi que las comparaciones temporales son inagotables: "En el 86 hacíamos audiciones por Santa Cecilia, Navidad, Semana Santa y final de curso. Ahora estamos en un indicador de 120 actos en los que están implicados los alumnos, tanto dentro de la escuela como fuera", señala Llorente. Pero hay más: "De no tener nada a pasar a dos orquestas de cuerda, dos bandas de alumnos, tres o cuatro combos de jazz, dos fanfarrias, grupitos de guitarra, acordeones y coros. Realizamos conciertos y recitales dirigidos al alumnado de las escuelas, principalmente, y a la gente del municipio. Tenemos seis conciertos pedagógicos que organizamos desde hace ocho años dirigidos a los colegios del municipio. Todos los años pasan por aquí alrededor de dos mil críos de Getxo", destaca con una sonrisa delatora de la felicidad que le aporta la escuela.

Fue ganando tanto en importancia el centro que el propio compositor Andrés Isasi (Bilbao, 1891-Algorta, 1940), además de Antón Larrauri (Bilbao, 1932-Bilbao, 2000) y Pio Lindegaard, cónsul de Dinamarca gran aficionado al jazz que hacía programas en la radio en Euskadi, una vez fallecidos donaron su fondo a la escuela. "Es todo un honor", dice Llorente.

Y una curiosidad. Porque el nombre de la escuela no estaba claro que fuera en honor de Andrés Isasi no era algo con lo que se contó desde un principio. "Fue muy gracioso", indica el actual director, "yo me enteré de cómo fue hace dos meses", asegura. "Primero no había ningún nombre y en una Junta Rectora estaba Javier de Solaun (Getxo, 1928), que era ingeniero, porque en la época no estaba bien visto ser músico, pero él tenía mucha afición y cantaba muy bien como tenor. Y se empezó a comentar algo de la familia de los Isasi y la escuela de música que se iba a hacer... Y él dijo, casi por decir, que por qué no le poníamos el nombre a la escuela. De la forma más tonta surgió. Sin pensarlo mucho".

Ha ido madurando la escuela, que ha visto crecer a miles de niños y pasar por su auditorio a artistas de primera línea: Joaquín Achúcarro, Emma Giménez, Alejandro Zabala, Ainhoa Arteta, Iñaki Salvador, Inmaculada Martínez, Mario Clavell o Toru Kannari y un largo etcétera. La melodía de la escuela Andrés Isasi empezó hace 25 años y sigue el compás."