2012-08-06

Agirre’tar Joseba, agur eta ohore!

El Lehendakari Agirre y sus Gobiernos

En pocas ocasiones he percibido de manera tan intensa la sensación de paz y de sosiego que sentí el pasado sábado en la iglesia getxoztarra de San Ignacio, al escuchar las emotivas palabras pronunciadas en el funeral de Joseba de Aguirre por su mujer, Maria Joxepa Muñoa.

Con un euskara preciso, bello y culto, Joxepa se erigió de alguna manera, con el contenido y forma de sus palabras, en la mejor representante de la manera de ser del propio Joseba de Aguirre, según la humilde percepción de quien ha tenido el honor de conocerle, fundamentalmente con ocasión de la celebración en el año 2010 del cincuenta aniversario del fallecimiento de su aita, el Lehendakari y Alcalde de Getxo, José Antonio de Aguirre.

Siempre percibí a Joseba como un hombre tranquilo, culto, de sonrisa y trato amable, que desprendía un optimismo sosegado, tal vez derivado de toda una intensa y rica experiencia vital que le permitía elevarse sobre lo inmediato y realizar lecturas con perspectivas más amplias y contextualizadas.

Daba gusto escucharle y siempre se aprendía de sus reflexiones sobre lo vasco, sobre la cultura vasca y sobre el euskara desde la atalaya de su amplio conocimiento sobre la materia y su visión de abertzale y europeísta convencido.

Subrayable también, su compromiso y trabajo por el acercamiento entre los vascos/as de ambos lados del Bidasoa, derivado de su vínculo familiar con Donibane Lohitzune.

En todo caso, desde mi humilde y limitada experiencia con él, subrayaría su visión humanista de la vida y su cercanía y calidez humana.

Tal vez Joseba representara como pocos la plasmación del humanismo cristiano del que fue adalid su aita.

Agur eta ohore Joseba.
Egun handira arte.